19 septiembre, tradición o casualidad

Aricel Monroy Estudiante de Psicología  Está a punto de finalizar el mes de septiembre y sin duda uno de los […]

Aricel Monroy

Estudiante de Psicología 

Está a punto de finalizar el mes de septiembre y sin duda uno de los acontecimientos más importantes para México es la celebración del inicio de su independencia el 16 de septiembre. Este año se conmemoraron 212 años del comienzo de esta lucha que nos daría la soberanía nacional y pasaríamos de ser la Nueva España a el país independiente de los Estados Unidos Mexicanos.  Sin embargo, desde el 19 de septiembre de 1985, este mes comenzó a ser recordado en nuestra nación debido a uno de los episodios más trágicos de la historia moderna mexicana, en donde un sismo de 8.1 en Mw (Magnitud momento, la escala para medir y comparar el movimiento sísmico) afecto severamente a la zona sureste, centro sur y occidente de México, causando la muerte de miles de personas, añadiendo las pérdidas materiales que fueron incontables.

Desafortunadamente en esos momentos la cultura de prevención en nuestro país aún no se hacía presente y la información existente sobre la actividad sísmica era limitada, lo que provoco que esta eventualidad viniera acompañada de caos, temor e incertidumbre por parte de la población. Otra de las consecuencias negativas de este terremoto fue el trauma que generó para muchas personas, donde el temor a estos desastres naturales se hacía latente en su cotidiano. A pesar de ello, el aprendizaje y crecimiento social se hicieron presentes y a raíz de este hecho, se fundó un año más tarde el Sistema Nacional de Protección Civil, que tenía como misión proteger a las personas y su entorno ante la eventualidad de los peligros que representan lo que ellos consideran como agentes perturbadores y que pueden presentarse en el corto, mediano o largo plazo; así como prestar sus servicios para la atención de emergencias y ser el principal proveedor de una cultura de prevención en la sociedad, la cual es aún faltante desde mi perspectiva

Desde esa fecha y a lo largo de la historia reciente, se presentaron otros movimientos telúricos de una intensidad menor a los 7.5 Mw como lo fue el de septiembre de 1999 en Puerto Escondido Oaxaca de 7.4Mw o el sismo de enero del 2013 en Ciudad Armería en Colima que tuvo una magnitud momento de 7.5.

No obstante, en el año de 2017 se presentaron dos de los terremotos más devastadores de la actualidad. Ambos ocurrieron en el mes de septiembre, el primero sucedió el 7 de ese mes y tuvo una magnitud de 8.2, superando al terremoto de 1985 en intensidad y siendo el segundo sismo más intenso registrado en nuestro país.

El servicio sismológico nacional registró una actividad sísmica constante días posteriores al 7 de septiembre, presentando movimientos poco menores a los 6Mw.

Pasaron los días y el 19 de septiembre del 2017, como todos los años, se llevó a cabo el simulacro nacional, que buscaba ser una iniciativa que fomente una manera adecuada de actuar ante estas situaciones. Ese día se conmemoraban 32 años de aquel sismo que devasto a gran parte de nuestro país y desafortunadamente, unos momentos después de finalizarse el simulacro nacional, la litosfera de nuestro país, conformada por la unión de diversas placas tectónicas comenzó a sacudirse.

A tan solo 120 kilómetros de la Ciudad de México, en los límites entre el Estado de Puebla y Morelos, se registró un sismo de magnitud momento 7.1 que afecto miles de edificaciones y causó la muerte de un gran número de personas en diversos estados del centro del país. Este suceso consterno a toda la nación que trataba de encontrar la forma de mostrar su apoyo a las personas que se vieron afectadas, se realizaron brigadas voluntarias para rescatar personas, quitar escombros, llevar víveres a comunidades y ayudar a las personas damnificadas.

Hace una semana nuevamente el 19 de setiembre se registró un sismo de una magnitud de 7.7 con epicentro en el estado de Michoacán y la cifra de personas afectadas generó que las autoridades de las localidades se declararan en estado de emergencia y se pusiera en marcha el Plan de Auxilio a la Población Civil en Caso de Desastre o DN-III-E encabezado por la Secretaria de la Defensa Nacional.

Como podemos ver, estos acontecimientos se han presentado en nuestro país a lo largo de su historia y lo más probable es que sigan sucediendo, la Universidad Nacional Autónoma de México en conjunto con el Servicio Sismológico Nacional buscan encontrar respuestas a las coincidencias de los sismos de los 19S (19 de septiembre) desde un punto de vista científico. Esto a raíz de que en diversas redes sociales, se empezara a difundir la idea de que estas coincidencias eran provocadas por circunstancias sobrenaturales, divinas o mágicas, sugiriendo la idea de que la sociedad “atraía” desde un plano espiritual que estos movimientos ocurrieran justo en la fecha del 19 de septiembre.

Puede que, ante la falta de respuestas meramente científicas y lógicas, la sociedad comience a crear sus propias historias, sin embargo, es importante reconocer que se está trabajando en el ámbito de la sismología para encontrar una explicación con base en evidencia científica que justifique las coincidencias con los sismos ocurridos en los 19S.

Creo finalmente que nuestro país tiene la fortaleza en su gente para enfrentar estas adversidades, lo fundamental será promover una cultura de prevención. Muchas veces en nuestra sociedad actuamos desde un suceso lamentable y no desde la prevención, por lo que sería importante tomar conciencia de este tipo de situaciones y darle la seriedad que se requiere.

 

 

 

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