Joshua Nuñez Moreno
Estudiante de Comunicación
Desde mi 1er. semestre en la universidad había escuchado acerca del Programa Arrupe, tal vez no lo conocía en su totalidad, pero sabía que era un programa en el cual se les otorgaba una beca a jóvenes de comunidades indígenas. Siempre llamó mi atención y se me hacía un programa fantástico y que en cierto momento de mi carrera quería tener una aproximación e involucrarme cómo pudiera. Afortunadamente a principio de semestre vi que estaba abierta una candidatura para participar en un proyecto formativo en el Programa, no lo pensé dos veces y apliqué. Sin duda, una decisión de la que jamás me arrepentiré . Pude conocer a tanta gente maravillosa e interesante que me compartieron sus experiencias como estudiantes hasta lo que están haciendo ahora que ya son egresados. Mi participación en este proyecto formativo fue variado, desde tener que hacer invitaciones, videos para presentarlos en el día de la lengua materna, hasta llevar una actividad en la cual los egresados pudieron participar.
De esta experiencia me llevo todas las risas que compartí con los egresados al realizar las actividades. Por supuesto que me sirvió para comprender más el programa y porque pasó a ser un programa de vida universitaria cuando previamente era sólo una beca. Considero que es vital para la comunidad universitaria este programa, ya que no es únicamente un programa maravilloso, sino que refleja los valores de la universidad.
Desde los eventos universitarios que están relacionados con el programa, hasta las conversaciones con aquellos miembros del programa que sin duda alguna aportan mucho a nuestra persona y nos alientan a salir muchas veces de nuestros círculos para adentrarnos más a lo que representa el México diverso. Si pudiera dirigirme a algún miembro de la universidad que estuviera dudoso en si entrar o no a este proyecto formativo, lo único que le diría que es que se animara, jamás se arrepentiría, ya que no es únicamente el trabajo como tal, se disfruta, ya que es cero tedioso y repetitivo. Siempre se tienen que hacer cosas distintas y apoyar con respecto a las aptitudes de cada uno, cuando termina una reunión en la cual uno estuvo metido en la organización y todo salió bien, hubo mucha participación y se escucharon muchas anécdotas e historias, uno no puede sentirse más que feliz y orgulloso de aquel evento que se disfrutó a lo máximo.
Hubo varios momentos los cuales jamás olvidaré y que formarán parte de mi vida universitaria que recordaré cuando me gradué. Primero cuando me tocó apoyar a estudiantes miembros del programa a grabar algunos videos, a pesar de llevarnos un buen rato, fue de lo más agradable, desde los errores hasta la alegría que todos sentimos cuando salió en una sola toma todo el poema que tenían que recitar, tanto en español como en su lengua materna. Otro momento fue cuando después del primer encuentro, los presentes se despidieron alegremente y satisfechos de haber pasado un buen rato, contando anécdotas y tratando de adivinar cuál era la mentira de los tres aspectos que decíamos de nuestra persona. Sin duda alguna más que verlo como servicio becario, lo veía como un momento en el cual iba a pasar un buen rato. Agradezco a Dafne por haberme permitido formar parte de este proyecto este semestre y me quedo con ganas de poder realizar algo similar en el futuro.

