
Por Carla Andrea Díaz Neri
Agradezco mi cuarto ya que es mi lugar seguro, es donde puedo ser yo completamente. Donde mando, donde nadie me ve, es mi refugio. Al igual durante la pandemia es el único lugar de mi realidad que no ha cambiado. En mi cuarto han pasado demasiados recuerdos buenos y malos, y por eso lo atesoro. También durante la contingencia se ha vuelto mi workspace, así que paso la mayoría del tiempo ahí. Por eso decidí hacer esta transición del tiempo, representando como son mis días de lunes a viernes.
*Ilustración elaborada en el contexto de la Jornada de Reflexión Universitaria del ARU, dentro de la clase Ética y Diseño Gráfico, impartida por el Mtro. Samuel Barroeta Valderrama
