Entendiendo mis habilidades y defectos

  Alan Sebastián Pedraza Posadas Han pasado ocho meses desde la última vez que pisé el campus de nuestra querida […]

 

Alan Sebastián Pedraza Posadas

Han pasado ocho meses desde la última vez que pisé el campus de nuestra querida universidad y aún me cuesta entenderlo. De un momento a otro todo cambió; dejé de ver a mis compañeros, dejé de correr para llegar puntual a clase y, en general, la vida universitaria que tanto me gustaba súbitamente terminó.

Sin embargo, antes de que la institución cerrara sus puertas temporalmente, algunos amigos y yo sabíamos en el interior que aquellos días serían los últimos que estaríamos juntos en mucho tiempo, así que intentamos disfrutarlos lo mejor posible. Cuando por fin llegó el comunicado oficial de la universidad y se anunció el comienzo de las clases en línea, inexplicablemente me sentí aliviado. Conforme pasaron los días, aún había demasiada incertidumbre sobre lo que pasaría con cada asignatura, y ese sentimiento de alivio fue desapareciendo.

Al inicio me sentí cómodo con el cambio a la modalidad virtual. Todo el tiempo que tenía que invertir transportándome a la universidad y a los salones de clase, o que me la pasaba con mis amigos en el campus, me servía para realizar mis tareas. Además, desde mi punto de vista, las primeras semanas de clases en línea resultaron complicadas en el desarrollo de las dinámicas de trabajo y la comunicación profesor-alumno, por lo que, por primera vez desde que entré a la universidad, sentí que tenía tiempo para realizar otras actividades, desde luego, dentro de casa.

Pero con el paso de las semanas comencé a pensar en otros aspectos de mi vida que no estuvieran involucrados con la parte académica, y fue ahí que comencé a dimensionar los cambios que la pandemia traería a mi cotidianidad.

Poco a poco, la exigencia académica a la que estaba acostumbrado volvió, esto gracias al arduo trabajo que todos los docentes de la institución dedicaron a la reestructuración de cada curso, con el fin de cumplir todos los objetivos propuestos a inicio de semestre. Sin embargo, cuando las clases en línea evolucionaron, yo no me sentía preparado para tomarlas.

En ese momento, pese a que me encontraba en mi casa, me sentía atrapado. Aunque al principio me sentó muy bien retomar actividades que me gustan y que no había tenido el tiempo necesario para hacer, lentamente todo se volvió monótono. Comencé a experimentar periodos de ansiedad y una serie de emociones que se apoderaban de mis días. Esto provocó que concluir exitosamente el periodo de Primavera fuera realmente una tarea complicada.

La modalidad virtual me impulsó a entender mejor mis habilidades y defectos. Para tener éxito en el semestre, fue importante para mí conocer y medir bien mis tiempos, además de desarrollar estrategias para mantenerme concentrado el mayor tiempo posible al momento de realizar actividades. Esto último se convirtió en un problema serio para mí, ya que por más que lo intentaba no lograba permanecer atento y cualquier cosa en mi cuarto, celular y en la computadora, lograba desviar mi atención de las clases y no me dejaba terminar a tiempo con mis tareas.

Este problema producía en mi interior un sentimiento de desesperación que no me dejaba tranquilo, así que, para desahogarme, le conté a varios amigos la situación en la que me encontraba, y me sorprendí bastante al enterarme de que no era el único que se encontraba en la misma posición. Entre todos, fuimos intercambiando técnicas de estudio y nuevas maneras de mantenernos concentrados. En lo personal, me funcionó definir concretamente mis horas de estudio, cambiar periódicamente mi área designada para trabajar y limitar el uso de mi celular.

Después de ocho meses, el tiempo ha pasado deprisa. Aunque he tenido momentos difíciles causados por el confinamiento, ahora me siento más tranquilo y me mantengo optimista. Si bien, este semestre totalmente en línea ha sido muy complicado, he encontrado la manera de cuidar mis hábitos y de seguir en contacto con las personas que quiero y que estoy seguro de que visitaré tan pronto como sea posible.

 

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