Concientización ambiental en la construcción: El costo de la indiferencia

Joel Paredes Granados Estudiante de Arquitectura Uno de los principales oficios que tienen que ver con la arquitectura es la […]

Joel Paredes Granados

Estudiante de Arquitectura

Uno de los principales oficios que tienen que ver con la arquitectura es la construcción. Por lo que al abordar en clases este verano cuestiones como ecotecnología, impacto ambiental, sustentabilidad y otros afines, me he dado cuenta de su enorme pertinencia al momento de asumir la responsabilidad tanto de diseñar como de construir.

Indudablemente, me resulta oportuno que se impartan este tipo de temas en la carrera, pues permiten tomar en cuenta la totalidad del impacto, en cualquiera de los sentidos, de lo que se propone y cómo se propone construir.

Es un golpe de realidad analizar lo que representa construir algo, lo que conlleva, ambientalmente hablando, levantar una obra elaborada con los materiales industrialmente tradicionales: el concreto y el acero, especialmente. ¿Cuándo se empezó a proponer y, posteriormente, a enseñar, que la forma predilecta de construir era bajo sistemas industrializados?, ¿por qué, ante una realidad ambiental desalentadora, se sigue optando por una construcción altamente contaminante?

Si bien la arquitectura representa a un determinado momento histórico, es igualmente cierto que debe también responder al contexto en que se inscribe, pero, ¿debe ser solo el contexto local el único que se contemple?, ¿se tendrá que ampliar la visión y analizar el contexto global?, ¿o se seguirá privilegiando, incluso con el mundo desmoronándose, sistemas constructivos descontextualizados de la situación ambiental?

La monumentalidad arquitectónica precolombina planteaba la utilización de materiales locales, no por un sentido ecológico o sustentable, sino por la lógica constructiva fundamentada en necesidades y posibilidades. Ahora, que por medio de fenómenos y desastres naturales el mundo nos muestra lo vulnerables que somos, se deben leer las señales que intrínsicamente van en ellos, mensajes que advierten nuestro manejo con los recursos naturales y nuestra relación vivencial con el entorno.

Si bien todos tendríamos que responsabilizarnos con las afectaciones ambientales, se debe hacer consciencia de la labor arquitectónica, la responsabilidad que suponen, ambiental y socialmente hablando, las decisiones constructivas que son fundamentales para la calidad de vida presente y la del preocupante futuro.

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