Despedida (a un año de haber tomado protesta)

Escrito por Maribel Bouchot Merlo Estudiante de Economía y Finanzas   A un año de haber tomado protesta como consejeros […]

Escrito por Maribel Bouchot Merlo

Estudiante de Economía y Finanzas

 

A un año de haber tomado protesta como consejeros representantes de nuestras respectivas licenciaturas, quisiera reconocerles a ustedes compañeros, que en medio de las peores circunstancias que como generación nos ha tocado enfrentar, se haya trabajado constante e incansablemente en combatir la distancia en la que nos enfrascó la pandemia por COVID-19.

Desde que este terrible fenómeno llegó a nuestro país, los estudiantes de la Ibero Puebla dieron muestras de compañerismo, empatía y responsabilidad social. A lo largo del confinamiento, no cesaron los eventos virtuales para recibir a nuestros compañeros de primeros semestres, los foros para ayudarnos a dimensionar los nuevos retos que nos esperarían allá afuera, las conferencias sobre la importancia de atender nuestra salud mental, las colectas y las rifas para ayudarnos, como comunidad, en estos tiempos de dolor.

Estoy segura que cuando nos postulamos teníamos expectativas muy diferentes acerca del rol que nos tocaría jugar como consejeros, sin embargo, me siento profundamente orgullosa de que a pesar de la pandemia, a pesar de las pérdidas, a pesar de la virtualidad y la distancia, durante mi generación de CER´s logramos seguir tejiendo comunidad, comunidad que rebasa el networking laboral y los muros físicos de la universidad, una comunidad, que vaya a donde vaya, utilizará sus recursos, conocimientos y energías para generar una realidad social más justa y más humana.

El día de hoy en su toma de protesta, y antes de felicitarlos, me gustaría hacerles una serie de peticiones a mis compañeros.

Siendo ustedes los representantes de una generación de universitarios sui generis, no nos permitan bajar la guardia, no nos permitan caer en la apatía, no nos permitan caer en la comodidad, ni en la indiferencia.

Por favor, insistan en movernos, a levantar la voz, a seguir revolucionando conciencias.

Guíennos a la crítica, a la denuncia y a la incomodidad.

Oríllennos a hablar, a escribir, a participar y a gritar.

Porque en la medida que amainemos el paso, que nos instalemos en la acogedora burbuja de la distancia de nuestros ideales de lucha, será la medida en que los reclamos por falta de alimento, de medicinas, de educación, de empleo y de vivienda para quienes menos tienen dejarán de resonar.

Será la medida en que dejaremos de exigirles a ellos, que dejen de vernos a nosotras las mujeres como territorios de conquista.

Será la medida en que la lucha indígena retrocederá.

Será la medida en que dejaremos de sentir la ausencia de las 10 mujeres que nos arrebatan y nos matan cada día.

Será la medida en que dejaremos de gritarle al mundo que han pasado siete años, y aún nos faltan 43 compañeros normalistas de Ayotzinapa.

En la medida que amainemos el paso, en la medida que los estudiantes sólo nos dediquemos a estudiar, será la medida en que la verdad y la justicia se opacarán, y será la medida en que la libertad se alejará.

Confío, y estoy segura, que en ustedes siempre tendremos cobijo y aliento, y también hermanos de lucha.

 

 

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