El arte y el feminismo

Columba Guadalupe Enríquez Rivera Colaboradora Contratiempo  El arte, como herramienta social, suele representar las situaciones que se viven en el […]

Columba Guadalupe Enríquez Rivera

Colaboradora Contratiempo 

El arte, como herramienta social, suele representar las situaciones que se viven en el contexto en que es creado, por lo que es lógico que tarde o temprano un movimiento tan importante como el feminismo formara parte de los temas tratados más representativos del arte contemporáneo.

Así que, con el fin de analizar un poco la relación del arte con el feminismo, es esencial recordar algunas artistas femeninas del renacimiento. Que a pesar de existir en un mundo artístico liderado principalmente por hombres manifestaron su deseo por ser reconocidas, respetadas y consideradas en otros ámbitos más allá de lo doméstico.

En primera instancia están Bess de Hardwick y María I de Escocia, nobles que en el año 1568 diseñaron y crearon diferentes tapices que representaban mujeres icónicas acompañadas de virtudes personificadas. La reina Zenobia y la reina Cleopatra fueron algunas de las mujeres retratadas.

En el campo de la alegoría, considerado uno de los retos más grandes para los creadores de esa época, se puede mencionar a Artemisia Gentislechi, una artista barroca que, con sus pinturas de “Judit decapitando a Holofernes”(1613) , “Susana y los viejos” (1610) y “Lucrecia” (1620) nos muestra una cara más realista de estos relatos, eliminando cualquier elemento que pudiese hacer alusión a la sexualidad de las protagonistas y siendo fiel a las emociones de las heroínas, sin minimizar sus reacciones como lo hubiese hecho cualquier otro artista masculino

No se puede dejar atrás a Judith Leyster, una de las pintoras que fue aceptada en el Gremio de San Lucas en Haarlem en 1633 y que tuvo el derecho de  vender su obra. Una de sus obras más conocidas es “La proposición” (1631), una pintura que exponía las diferencias entre géneros de ese siglo al contrastar a un hombre activo e insistente con una mujer sumisa e introvertida.

A día de hoy se sigue batallando con los roles de género, sin embargo, es bueno reconocer que  incluso en los siglos pasados las mujeres lograron incluirse en mundos masculinos muy cerrados (como el del arte). Esto nos habla de la resiliencia y perseverancia que se han ido fortaleciendo con los años y que seguirán creciendo para continuar exigiendo y luchando por un mundo donde se erradique la desigualdad entre los géneros.

Finalmente es importante reconocer a aquellas iniciativas de artistas mexicanas que a pesar de todos los contratiempos y todos los problemas que trajo la pandemia siguen presentes para abrir paso a más mujeres. Son muchas las  manifestaciones artísticas que gritan por las que ya no pueden hacerlo y hoy más que nunca se enfrentan a  un sistema misógino que ignora las  desapariciones y los feminicidios.

Una de las obras más icónicas es “El tendedero” de Mónica Mayer (una pionera del arte feminista), el cual exponía los casos de violencia de género en las calles de CDMX. En esta estructura 800 mujeres colaboraron al completar la frase “Como mujer lo que más me disgusta de la ciudad es…” en papel rosado.

En años más recientes tenemos a Irasema Fernández, una activista feminista que en 2019 tapizó con sus carteles de su serie “Narrativas móviles” una barda que “protegía” al ángel de la independencia de los grafitis que exigían justicia sobre la violencia de género. En ese mismo año se desarrolló la Colectiva Hilos en Guadalajara, quienes cercaron un enorme tejido colaborativo en color rojo llamado “Sangre de mi sangre”, el cual, a pesar de que tiene un fin parecido al proyecto de Irasema también buscaba la sanación colectiva de los participantes.

Finalmente  en 2021, un tianguis se convierte en una protesta a través de la creación de la Mercadita feminista, en la que sus participantes son mujeres y “aportan otra forma de comerciar y de tejer lazos que pretende dejar en los habitantes de la zona una reflexión” (Guerrero, 2022, párr. 71).

 

 

Referencias:

Broude, N., & Garrard, M. D. (2019). Feminism and Art History:Questioning the Litany (1.a ed., Vol. 1). Routledge. https://doi.org/10.4324/9780429500534

Guerrero, C., Coppel, E., & Salmerón, C. (2021, 5 octubre). Arte feminista para expresar causas y sanar las heridas.

https://aristeguinoticias.com/0510/mexico/arte-feminista-para-expresar-causas-y-sanar-las-heridas/

Martínez, M. (2022, 11 febrero). Mujeres artistas IN-CRE-Í-BLES que vimos en Zona Maco 2022.

https://www.chilango.com/cultura/mujeres-artistas-zona-maco-2022/

Perry, G., & King, C. (1999). Gender and Art. En What women can make (1.a ed., Vol. 3, pp. 61–83). Yale University Press.Rodríguez, R. (2020, 9 septiembre). Judit y su doncella – Artemisia Gentileschi. HA! Recuperado 10 de marzo de 2022, de https://historia-arte.com/obras/judit-y-su-doncella

Roldán, A. J. (s. f.). Tendedero [Fotografía]. https://alequhe.medium.com/tendiendo-el-tendedero-entre-libros-416fa7159c02

 

 

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