Cristóbal Álvarez Cardona
Estudiante de Ingeniería Mecánica
Norah Vincent, nacida en Detroit, Estados Unidos, el 20 de septiembre de 1968, fue una escritora muy popular en los Estados Unidos por sus notables libros y artículos escritos acerca del feminismo y el empoderamiento femenino. Al igual que ser una abogadora por los derechos de la gente de la comunidad LGBT+. Norah nació en Detroit, donde creció y se crio hasta su mudanza a Londres por el empleo de su padre.
Norah se graduó de la universidad Williams College con un título en filosofía en 1990 y continuaría a hacer maestrías y posgrados en la universidad de Boston College. Después de eso, Norah se fue a convertirse en escritora para The LA Times, The Advocate y The Village Voice. Con varios de sus artículos siendo publicados en The New Post, The New York Times y The Washington Post.
El éxito de Norah viene de su libro publicado en 2006, “Self-Made Man”, que describe un experimento personal que ella iba a conducir desde el 2000 hasta el 2002, donde ella se viste de hombre, se junta en grupos de hombres y sale en citas con mujeres. Norah comenzó su experimento cambiando su closet, aprendiendo a agravar su voz, practicando manierismos masculinos, cortando su cabello por completo y maquillándose para parecer más masculina.
En sus 18 meses de experimento, Norah entró a trabajar a un ambiente predominantemente masculino, se unió a un grupo de bolos masculino y entró a un grupo de terapia para hombres. En palabras de Norah: “Ellos [los hombres] solo… me aceptaron, no hubo preguntas ni cuestionarios, solo me aceptaron como parte de ellos”. Eventualmente, creciendo a que le agraden mucho, y se volvió amiga de ellos.
Después de algunos meses de experimento, se llevaba muy bien con los grupos de hombres, salía a bares y clubes de striptease con ellos e incluso salía en citas con mujeres como hombre, sin que ellas supieran de su verdadero género. Cuando el experimento terminó, ella reveló su identidad y sus nuevos amigos la aceptaron de igual forma, tanto así que después de su experimento seguía juntándose con ellos.
Después de su experimento, Norah publicó su libro en 2006; en sus experiencias narró que se sintió extremadamente sola y juzgada en ciertos ambientes, especialmente con mujeres. Cuando ella quería hacer actos de caballerosidad, normalmente se encontraba con incomodidad y a veces rechazo. Ella creía que, como era mujer, ella podía conquistar y encantar a las mujeres que conocía sin saber que el género de los hombres influye en cómo es vista.
Algunas veces Norah, o mejor dicho Ned (su alter ego), era considerado homosexual. A pesar de que las cosas que ella hacía cuando era mujer se creían masculinas, se creían afeminadas cuando era hombre. Además de eso, se dio cuenta de la soledad que tienen los hombres en la sociedad; en sus palabras: “Los hombres están sufriendo. Tienen problemas diferentes a los de las mujeres, pero no lo tienen más fácil. Necesitan nuestro apoyo, necesitan nuestro amor y se necesitan el uno al otro más que cualquier otra cosa. Necesitan estar juntos”.
Como lo puso, decía que los hombres no tenían las redes de apoyo que tenían las mujeres en aquel entonces. Las mujeres podían ir al baño en algún club y se podían sentir seguras porque las mujeres se apoyaban entre sí, y ese no era el caso para los hombres, que tenían que buscar grupos en específico donde podrían expresarse y sentirse sin presiones. En palabras de Norah una última vez: “Me gusta mucho ser mujer… Me gusta más ahora que lo veo más como un privilegio”. Lamentablemente, Norah murió el 6 de julio de 2022 por suicidio asistido.
¿Por qué es relevante esto para este artículo? Porque últimamente en el internet ha empezado a resurgir lo que ha llegado a conocerse como “gender wars” o “guerras de género”, donde hombres y mujeres se quejan de que es más duro ser de su género que el del contrario. Ambos bandos teniendo sus argumentos de por qué están en lo correcto, pero últimamente el libro de Norah ha entrado en juego como una “trump card” o “carta de victoria”.
Los “incels” son un grupo de internet que fueron nombrados así por ser “involuntary celibate” o “célibes involuntarios”. Esta subcultura comenzó como un grupo de hombres incapaces de tener relaciones sexuales, afirmando que la culpa es de las mujeres y el feminismo. Este grupo convirtió la masculinidad en un escudo y una lanza para atacar a las mujeres que se rehúsan a tener relaciones con ellos, y viendo a las mujeres solo como objetos de placer que deben ser incapaces de negarse a un hombre.
Este grupo ha sido un jugador muy grande para la guerra de géneros, abogando por que las mujeres lo tienen más fácil y deberían solo rendirse a la autoridad masculina y patriarcal. Eventualmente, el grupo tomó el libro Self-Made Man y sacaron sus propias conclusiones. Usaron el libro como defensa de que una mujer que experimentó ser hombre y la pasó muy mal era una victoria de los hombres en esta guerra de género, aunque completamente perdieron el punto del estudio.
El revuelo de este argumento fue tan grande que, cuando Norah fue anunciada muerta por suicidio asistido, este grupo usó la palabra suicidio para hacer el reclamo de que Norah había cometido suicidio porque no pudo aguantar las presiones de ser hombre; a pesar de que el experimento había concluido hace años y ella decidió el suicidio asistido para evitar morir dolorosamente por una enfermedad mortal.
Otro argumento usado es “la epidemia de soledad masculina”, que dice que los hombres se sienten cada vez más solos. Pero la conclusión de Norah no viene de que los hombres ya no tienen relaciones, sino que los hombres no tienen otros hombres con los cuales compartir la carga de sus vidas. Los hombres no necesitan que las mujeres sean más complicitas con ellos. Los hombres necesitan ser más genuinos y empáticos entre nosotros para ayudarnos con nuestra soledad.
Dicho como un hombre que tuvo un momento oscuro en mi vida, donde sentía que no tenía a nadie con quien contar, encontré un grupo de otros hombres con los cuales podría ser yo mismo y ellos podían ser ellos mismos conmigo. Desde entonces se siente más ligera la vida y me siento mejor con cómo la vivo. Si eres un hombre que está entrando en esos dilemas y esa narrativa antimujer, toma un respiro, da un paso atrás e intenta encontrar otros hombres con los cuales puedes sentirte bien, y el resto será mucho más fácil.

