Cristóbal Álvarez Cardona
Estudiante de Ingeniería Mecánica
“la cultura no debería existir solo para aquellos que pueden pagarlo.”
HakitaDev, via Twitter.
Esta cita proviene del creador de un videojuego independiente llamado HakitaDev, creador de Ultrakill. En esta ocasión lo dijo respondiendo a un tuit que mencionaba piratear su propio juego. Esto, a situación activa en Tulum y una reciente visita que tuve yo a un sitio arqueológico maya, me hicieron reflexionar acerca de lo mucho que importa esta cita.
El hecho de que el creador de un juego tan popular como Ultrakill, aun siendo un juego independiente, es decir, sin muchos fondos de apoyo, haya dicho que no le molesta e incluso apoya a gente pirateando su juego para que puedan experimentarlo, al menos a mi parecer hace que esa opinión valga muchísimo más. Poco a poco la cultura se ha vuelto un privilegio más que un derecho, todos deberían tener derecho a experimentar la cultura de distintos lugares, independientemente de si lo pueden pagar o no.
Recientemente, fui a un hotel llamado Explorean Kohunlich, dicho sitio tiene lugar en Chetumal, cerca del sitio arqueológico de Kohunlich, un antiguo aposento maya. En dicho espacio se puede notar lo mucho que se está acomodando la cultura, en especial la prehispánica, a gente que puede pagarlo. Principalmente, las guías y actividades son predeterminadas y si quieres hacer cosas distintas tienes que pagar precios muy altos.
La segunda cosa que me llamó la atención fue la recepción en el idioma inglés. Se sabe que la mayoría de los turistas de sitios como Tulum o Kohunlich son estadounidenses, pero era extraño ver cómo en un lugar de México, donde mexicanos trabajaban, se acomodaban para complacer a la gente de otros países. Señales que decían cosas principalmente en inglés, guías que comenzaban a hablar en inglés hasta darse cuenta de que todos hablábamos español, menús en inglés.
La última cosa que me llamó la atención acerca de este hotel fue una cosa que dijo uno de mis guías durante la visita al mismo sitio arqueológico de Kohunlich. “Esta área está privatizada por Explorean, no puedes entrar a menos que reserves con nosotros para limitar la cantidad de gente que viene aquí”. Eso lo dijo con orgullo y una sonrisa en su rostro, lo cual me hizo reflexionar acerca de como nosotros como mexicanos vendemos nuestra cultura al mejor postor e ignoramos enseñarla a los mismos mexicanos.
Un pensamiento acerca del cual yo estoy muy arraigado es la idea de que los mexicanos tenemos que dejar de intentar ser como otros países y ser más como nosotros, pero como podemos conocernos realmente cuando la mayoría de nosotros no es capaz de pagar por nuestra cultura. Esto es demostrado por lo que está ocurriendo actualmente en Tulum. Un lugar que ha acomodado sus precios y habitabilidad tanto para la gente extranjera que ahora que no van, el lugar está esencialmente en quiebra.
Lo que nos lleva a la cita del principio. “La cultura no debería existir solo para aquellos que pueden pagarlo”. Debemos dejar de privatizar y vender quienes somos, debemos dejar de dejar que gente extranjera dicte que hacemos, cuanto cobramos y quienes somos. Somos mexicanos y orgullosamente. Si a la gente no le gusta, pueden ir a otro lado, pero la cultura de México debería pertenecernos a nosotros, no a los que tengan los bolsillos más ondos.


