Sinaí Reyes
Estudiante de Comunicación
El lápiz se perdió en la clase y adoptó diferentes usos en cada mano: estuvo con la niña que lo cuida como un tesoro y tiene diferentes colores para los títulos de sus libretas; también con el niño distraído que va a ser artista mexicano, porque se la pasa dibujando en los márgenes de la libreta y no pone atención a clase; hubo un estudiante que lo usó de arma blanca al clavarlo en la mano de un compañero; un niño que le pegó una cinta con las tablas de multiplicar; la niña lista que escribe respuestas del examen en el sacapuntas; el niño que aunque es promedio pone lo que sabe en el examen sin copiar; incluso estuvo por un buen rato en la nariz de un compañero… el lápiz ha vivido de todo.
Fue con la profesora1 de primaria que cambió el rumbo de su vida:
-Me recogió del pasillo de la dirección y me llevó a su casa -declaró el lápiz.
El hijo de la maestra tomó el lápiz mordisqueado.
-Y debo decir que me alegra que siga estudiando, participé en su tesis y me espantó ver el porcentaje de mexicanos (as) que no acabó la primaria, ni la prepa, no pisaron la universidad y solo 1 o 2 se graduó de maestría o doctorado. Ya no me da miedo que me rayen o pintarrajeen, con que me use un estudiante estoy satisfecho-. declaró el lápiz.
Toca a la puerta la niña que vende chicles, le dan ropa usada y ella pregunta si no tendrán algo que le regalen para la escuela. Es así como el lápiz con libretas usadas son donadas a la caridad. No le dio pena decir que sí dudaba de qué le serviría, cuando descubre que su dueña escribe en prosa, de esa niña que va a la escuela cuando no tiene que pedir dinero en los semáforos
¿Lo habrá aprendido en la biblioteca de su abuelo? ¿Será que ve en la tele programas educativos? ¡Que talento! Pongan a esta niña en la escuela. ¡Que será una gran escritora!

1Los profesores en México no sólo son educadores, ejercen de psicólogos, consejeros, motivadores y confidentes a modo de tía (o) favorita (o).
