Luisa Fernanda Martínez Hernández
Licenciatura en Literatura y Filosofía
Cuando me invitaron a ver una obra cuyo nombre desconocía, no sabía qué pensar, qué sería lo que vería y con qué me encontraría. Siempre he pensado que las cosas que guardan más enigma, son las más interesantes. Quizá por eso mientras entraba al auditorio Manuel Acévez, mi curiosidad estaba al tope.
El auditorio estaba lleno. Había alumnos de todas las edades, profesores interesados en ver, conocer la obra y mentes abiertas a lo que estábamos a punto de ver; a mi alrededor hilos blancos colgaban en torno del lugar, adornándolo, y una lona colgada en la pared que tenía rostros alumbrados con luces negras con rojas, todo esto me tenía pensando qué es de lo que se trataría esta puesta en escena.
Las luces se apagaron.
Entonces la directora dice el nombre de la obra:
“A odiar se aprende”
Por un momento creí saber de qué se trataría, pero no fue así; ni la vida, ni las personas, ni las vivencias, son tan fáciles de descifrar como podría aparentar. Las luces se prendieron, comenzaron a interpretar una canción que se mezclaba con alabanzas religiosas e insultos homo/les/transfóbicos, desde ese duro comienzo yo solo podía pensar:
¿Hemos avanzado como sociedad?
Me gustaría pensar que sí, pero cuando escuchaba los gritos que formaban parte del performance me hizo replantearme y darme cuenta que todo es más complejo de lo que parece.
Los actores fueron dando vida a historias atravesadas por el amor, crueldad, dolor e injusticia, Mientras los escuchaba, me costaba aceptar que existieran personas capaces de encontrar satisfacción en hacerle el mal a los demás, en humillarlos por mostrar su verdadero ser. Las historias reales de las que habla la obra hace que el corazón se apachurre cada vez más y el oxígeno abandone tus pulmones.
Mientras los personajes decían sus líneas y contaban sus historias, en un momento quise protegerme de la crudeza de la realidad y pensar que todo era ficción, pero la realidad es dura, compleja y dolorosa. Los discursos de odio fomentados por las instituciones religiosas, las personas conservadoras y una sociedad con ideas arcaicas han hecho que los crímenes de odio en México sigan siendo una realidad latente aunque nos encontremos en el año 2026; según datos brindados en un artículo publicado en la Gaceta de la UNAM, persisten los crímenes de odio contra comunidad LGBTIQA+ en México. La población LGBT en nuestro país asciende a cinco millones de personas, y entre el año 2019 a 2024 a lo largo de la República Mexicana se han registrado 672 crímenes de odio hacia esta población.
Dentro de aquel auditorio aquellas cifras dejan de ser números y comienzan a cobrar vida, tener rostro, tener voz, personas con familias e historias.
Por eso y mucho más, cuando los actores interpretaron infancias reprimidas, rechazadas, violentadas sólo por la ignorancia de la sociedad es de lo más difícil de escuchar, porque no son eventos aislados; lamentablemente es una realidad cruda que vivimos en nuestro país y eventos como estos te invitan a cuidar de todes quienes te rodean. La interpretación termina y yo tengo un nudo en la garganta, mi cuerpo está en shock, mi mente no deja de pensar en el ahora, y lo primero que hago es hablar con los demás sobre la vivencia que acabo de tener y mis dedos no dudaron ni un minuto en comenzar a escribir esta realidad tan compleja que se vive día con día en México.
Por medio de estas experiencias, te das cuenta que el ir al teatro no es solamente una manera de entretenimiento, sino que es una forma de darle voz a aquellos que ya no pueden, una forma de resistir a un país tan heterocentrista / cisgenero como el nuestro. Gracias al taller “Las nahualas” pude adentrarme al teatro testimonial donde nos acercamos a denuncias de violencias que se encuentran latentes en nuestra sociedad hasta el día de hoy, porque si odiar se aprende, debemos poder aprender a desaprender.







Referencias
Macías, B. (2025, septiembre 6). Persisten los crímenes de odio contra comunidad LGBTIQA+ en México. Gaceta UNAM. https://www.gaceta.unam.mx/persisten-los-crimenes-de-odio-contra-comunidad-lgbtiqa-en-mexico/
Merino, F. (2020, junio 15). A odiar se aprende, obra que aborda el rechazo a lo diferente. El Popular. https://elpopular.mx/secciones/libelula/2020/06/15/a-odiar-se-aprende-obra-que-aborda-el-rechazo-a-lo-diferente

