“¿Y vos, te acordas de mí de chiquito?”. Yo, creo que no te conozco

Angel Sánchez Machorro Estudiante de Relaciones Internacionales Mi madre, ente madrugador que desconoce la importancia de mi sueño. Gusta de […]

Angel Sánchez Machorro

Estudiante de Relaciones Internacionales

Mi madre, ente madrugador que desconoce la importancia de mi sueño. Gusta de poner música a todo volumen mientras empieza su día, acompañada de la radio y un ejército de gatos y perros. Siempre en un mundo y un ritmo en el que parece no estoy invitado. ¿A dónde irá cuando no me responde? Desconozco de su día a detalle, sin embargo, hay algo que me conecta con ella, aquello que veo a través de sus ojos.

Siempre he tenido la duda de qué pasa por su cabeza. ¿Qué piensa de mí y de la vida? ¿Cómo habrá sido cuando tenía mi edad? Es por eso por lo que ahora escribo pensando en ella y lo que hay detrás de su imagen. Aquella que he construido a base de sonidos, silencios y los pequeños gestos cotidianos. Tal vez ella sea una invención mía, una forma incompleta de conocerla. Porque hay algo detrás de la palabra “madre” que parece escaparse.

Siempre creí que era algo mío, ese misterio y la distancia silenciosa en mi relación con ella. Como si no existiera una forma de ser mamá, aunque a veces romanticemos el imaginarla de cierta manera: la que cuida, la que parece nunca cansarse, la que calla … la que también puede no estar.

Y entonces deja de ser únicamente mi madre.

Se vuelve una imagen compartida, porque no solo en mi encuentra su afecto, sus cuidados y sus preocupaciones. Es una figura que no logramos entender, pero de algún modo todos intentamos descifrar o suponer.

Porque detrás de todo eso, nunca se trató de verla como madre, sino como persona. No la que recuerdo que es, sino la que ha vivido aún antes de mi existencia.

Empiezo a escuchar y a rescatar voces.

Encuentro palabras que no son mías, aquellas que me ayudan a nombrarla. Si alguien tuviera que hacerlo sin decir su nombre, ¿qué diría?

Esa imagen no se encuentra en una sola respuesta, sino en los fragmentos de los demás.

 – El primer recuerdo que tengo de mi mamá es en la casa, estando con nosotros, cuidándonos. Nos llevaba a clases – gimnasia, natación, lo que fuera – y nos hacía de comer. Me acuerdo mucho de su comida. No siempre me gustaba; había días de sopa de verduras que no quería, y otros de pasta con pollo empanizado y era como wow. No era su sazón, era la elección.

– Ella es una persona muy resiliente en lo que hace; ha aprendido de sus errores en temas de su pasado, con su mamá, con su papá. Hoy, conmigo, es una persona que ama, nos da ese espacio para mostrar vulnerabilidad. La percibo como alguien, amorosa, cariñosa, una gran mamá. Sin embargo, también tiene partes que me gustaría que cambiara: es muy regañona, se enoja mucho y a veces no acepta el error. Aun así, es un pilar importante.  Es única en la familia; es una persona muy feliz, es muy alegre, es única.

– El último recuerdo que tengo de ella fue en el funeral de su hermano. La última vez que la vi. No sé cómo describirla. No muy buena… no muy buena mamá. Creo que es una persona ausente, alguien que quiere verse vulnerable, pero al mismo tiempo muestra ser fuerte. Es muy poco expresiva de sus emociones y sentimientos, no solo como mamá, sino como persona. Ya no la conozco.

– Ella tuvo una infancia muy dura; su papá tenía problemas de alcohol, no tenía dinero. Me ha dicho que encontró un refugio en la lectura, algo que ha existido desde antes de ser mamá. Una niña que siempre ha sido curiosa.

– Me convertí en mamá desde hace dos años, ahora estoy en ese lapso de poder balancear mi vida profesional con ser mamá y todo eso. Ha sido la experiencia más cañona que he vivido, por una parte es el amor que tengo por mi hija; pero también está la otra parte, nunca había sentido tanto miedo en toda mi vida. Yo siento que no estaba preparada, nada te prepara. Aunque yo ya decía “ya estoy lista”, te mueve todo. Las ideas que tenía – seguir trabajando, seguir mi ritmo – cambian. Incluso volver al trabajo después del periodo de maternidad es difícil, aparece la culpa. Estar aquí, trabajando y en la tarde me toca el segundo rol de ir con la bebé y cuidarla. Cuando me siento cansada me hace sentir culpable, ¿Por qué estoy cansada si la estoy viendo solo a estas horas? Debería de tener más energía.

– Una amiga me dio un consejo: “reconcíliate con la mamá que creías que no ibas a ser”.

– La relación con mi mamá es ambigua. Nos llevamos muy bien, incluso a partir de la muerte de mi papá, eso me llevo a sentirme más unida a ella. Ahora recuerdo que cuando yo era niña la juzgaba, pensando que mi papá era el divertido. Él era profesor y tenía todas las tardes libres, entonces mis recuerdos eran con él. Mi mamá era periodista, eso implicaba que llegara del trabajo cansada y todavía tenía que hacer la comida. (…) Juzgué a mi mamá de cierta forma, no veía esta parte que ahora entiendo más.

– Siento que sí conozco a mi mamá, pero aún hay partes que le dan pena. Aun así hace el esfuerzo.

Hace tiempo leí “perdóname, mamá, por tardarme en entender que esta es también tu primera vez viviendo”. Una idea que carcome el sentimiento. Que revive aquellos pesares y el qué hubiera sido.

Sigue existiendo ese vacío que nunca entenderemos de ellas. No hay palabras, hay sentimientos que apenas pueden expresarse. Ese sabor amargo al pensar en el último recuerdo. Una felicidad que puede pasar por nuestra mente cuando nos la imaginamos.

Aún desconozco mucho de ella. Aún no sé qué ve cuando me mira. Solo sé que hay cosas que no me dice, que tal vez nunca lo haga.

Y, aún así, he aprendido a conocerte desde ahí: en lo que callas, desde lo que nunca he entendido. Porque conozco lo que desconozco de ti.

2 comentarios en ““¿Y vos, te acordas de mí de chiquito?”. Yo, creo que no te conozco”

  1. Maria del Pilar Machorro Romero

    Las mamás somos únicas, como seres de otro mundo 🌏 porque al final ahora escucho: “no quiero ser mamá 🧑 por todo lo que implica.”
    Entonces las que nos aventamos al ruedo por convicción o porque ya no quedó de otra, conocemos perfectamente de qué ruedo nos hablan. Y aquí seguimos 💚
    Felicidades a todas las mamitas lindas 🧡😊
    Gracias por tan hermoso mensaje 🥰

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio